Antes de empezar con el Ironman...los tiempos de natación eran "mejores". Nos solemos guiar por el tiempo del 100, pero claro, a la hora de largas distancias, es relativo.
El gran volumen de entrenamiento aeróbico que hemos llevado a cabo, ha tenido sus consecuencias. Por supuesto, no son negativas. Me acuerdo que cien metros al 100 % salían a 1:02, lo cual no estaba nada mal. Ahora, a 1:20.
¿Qué ha pasado?
Al tratarse de diferentes tipos de entrenamiento, nuestro organismo gana en resistencia, perdiendo por lo tanto, capacidad anaeróbica. La diferencia es que ahora, tranquilamente, podemos hacer 3000 metros en cada sesión y salir en bici 60 kilómetros.
Por ejemplo, hoy, estando mi 100 % en 1:20-24, los ritmos del 12x100 han sido a 1:29-30 clavados (con rec. incompletas, 20"). A continuación, 16x50, a 38", con rec. 15". Ha sido un entrenamiento especial, para recuperar esa chispa que nos falta. Pero eso, son buenos ritmos de competición en distancia larga.
En un Ironman, si cada 100 aproximádamente lo pasamos a 1'35'', ¡salimos del agua en 1 hora! De hecho, mi objetivo es ir a 1' 40'', aunque espero que la competición y el descanso favorezcan esos tiempos.
Pero lo importante no es salir rápido, es salir entero, y con este tipo de entrenamientos, se logra.
A veces las series se hacen pesadas (un 3x1000 o un 5x500...) pero al final, merecen la pena. Tu mente se adapta a esas distancias. Si, he dicho mente, pues para este tipo de entrenamientos o competición...la considero un 50% del rendimiento. Sinceramente, no se cuántos cálculos hago durante el entrenamiento: si hay que nadar series de 500...primero hago un 300...después me queda un 200...-¡bien, terminé la primera!-.
La concentración y coordinación entre cuerpo y mente es fundamental.
El volumen empieza a bajar; la calidad, a subir.
El sacrificio continúa...y dentro de 20 días hay que disfrutarlo.